«T». Número 14: Un balcón en Managua

Llevo varios días con esta idea en la cabeza. Curiosamente, aúna en sí conceptos contrapuestos, como son el reencuentro y la huída.
En cuanto al reencuentro —y al atrevimiento que supone el buscarlo— estoy orgulloso. Pero no puedo negar que exista también en ella, como digo, una inclinación hacia la huída. Y por supuesto, me siento avergonzado. Lo que está claro es que la idea no es descabellada. Quitémonos eso ya de la cabeza. Lo descabellado es no tener ideas, no querer plasmarlas en la realidad. Sigue leyendo ««T». Número 14: Un balcón en Managua»

«R». Habilidades Sociales

Sigo pasándolo en grande leyendo el libro de Dale Carnegie que mencioné días atrás en EdC0. Esta lleno de casos prácticos, gestos que fácilmente se pueden aplicar y muchos muchos consejos para potenciar las habilidades sociales.

La importancia del «Sí»

Ayer leía sobre la importancia de sacarle afirmaciones (síes) a tu contrario para acercarle a tu postura o hacia tu forma de ver. Imaginaos que estáis en una negociación, sabes que exponiendo tu punto de vista directamente, jamás podrás obtener lo que necesitas. Eso que necesitas solo lo vas a conseguir haciendo que la otra persona piense como tu. Por más que tu te puedas empeñar en que tu propuesta o solución es la más válida, y probablemente lo hagas de manera justificada y seguro que podrías soltar una larga argumentación al respecto, eso no va a hacer que la otra persona cambie de parecer y se alinee con tu manera de ver las cosas. A menudo las personas no funcionamos con la lógica: está el ego, el orgullo, la autoestima…  Todo ello puede causar que la otra persona se ponga a la defensiva y se cierre en banda.

Sigue leyendo ««R». Habilidades Sociales»

«R». Procrastinator

procrastinar

Del lat. procrastināre.

1. tr. Diferir, aplazar.

¡Hey! ¡Procrastinators!  Are you there?

Yo no conocí está palabra hasta hace unos dos años aproximadamente. Procrastinar. Suena verdaderamente mal.

Lo haré mañana, la mala gestión del tiempo, dar prioridades a cosas que realmente no la tienen… Las personas que lo sufren, probablemente al igual que yo, sepan muy bien que significa esta palabra y todo lo que conlleva.

Sigue leyendo ««R». Procrastinator»

«T». Número 12: Volcando información sobre la Realidad

Son las 6.55 de la mañana. Hace algo de frío. Voy a ducharme y a desayunar. Después, me espera una lista de tareas. Tareas que yo escogí ayer noche, y que han de acercarme a mis objetivos. Aunque lo más importante no son los objetivos en sí. Lo esencial es mantener el ritmo, mantener la rueda en movimiento. Porque así, ‘vives’, entras en contacto con el entorno, intercambias actos y vuelcas tu mente y tu cuerpo en la realidad.  Sigue leyendo ««T». Número 12: Volcando información sobre la Realidad»

«T». Número 11: No olvides el humor, rubia

Veamos, acabo de leer este texto humorístico:

«Esperar a que la noche llegue a su fin se me hace cada vez más duro. Ayer experimenté la incómoda sensación de que unos cuantos hombres intentaban irrumpir en mi cuarto para lavarme la cabeza. Pero ¿por qué? (…) Cuando por fin logré dormirme, volví a padecer ese horrible sueño en el que una ardilla trata de cobrarme como premio de una rifa. Desesperanza».

Sigue leyendo ««T». Número 11: No olvides el humor, rubia»

«T». Número 10: El Plan (IV)

Hoy el sol ha vestido las fachadas de la ciudad con una gasa tibia, anaranjada.
Y aunque hemos llegado al otoño, parece el principio de la primavera. Supongo que es cuestión de mentalidad. En el edificio de enfrente, las ventanas están abiertas. La gente aparece y desaparece. Muestra su vaivén y un pedazo de vida, a cambio del aire y el sol.
En esa rutina controlada que no hay miedo a esconder, encontramos, por ejemplo, a Señorita Delicada —y su coleta rubia, con forma de pincel lustrado—, que ahora teclea en su portátil; que hace una pausa para tomar en sus manos una taza de té. Sigue leyendo ««T». Número 10: El Plan (IV)»

«T». Número 9: El Plan (III)

Hoy es domingo. No he hecho mucho, pero si he organizado la agenda para empezar la semana de una forma especial. De alguna forma, mi experimento comienza mañana. Aunque en realidad, no es ningún experimento. Es volver a la vida tal y como la conocí tiempo atrás. ¿Y sabéis por qué es el mejor momento para hacerlo? Porque, aunque os parezca un tópico, nunca hay mejor momento que el actual para acercarse a los anhelos. Sigue leyendo ««T». Número 9: El Plan (III)»

«T». Número 8: El Plan (II)

Ahora ya es de madrugada. No debería haber tomado ese café. Sin embargo, ya que no voy a dormir mucho, intentaré aprovechar la noche. Aunque esté solo. ¡Qué demonios, me encanta vivir de noche!

En realidad, me desenvuelvo bien a estas horas. Y mientras rondo por la casa como si ésta fuera un baluarte de un mundo deshabitado, ojeo libros, o escucho música. También imagino historias; o busco botellas que aún contengan algo de licor (después de la última e idéntica búsqueda); hago planes activos para el presente y el futuro y, ¿por qué no decirlo?, a veces recibo visita de fantasmas del pasado. Sigue leyendo ««T». Número 8: El Plan (II)»

«T». Número 7: El Plan

Han pasado unos días desde que salí con «P». La noche fue normal. Agradable. Pero no vivo un momento en el que sienta que así deben ser las noches.
Esto lo pensaba también entonces, mientras caminábamos por grandes avenidas —salpicadas de pubs, restaurantes, de teatros y cines— o por algún barrio pequeño (con sus bares, escondidos y peculiares). Hablábamos («P» tiene buena conversación) y, desde luego, nos emborrachamos («P» también tiene buen beber). Pero de alguna forma, me sentía alejado de allí, de los locales a los que entrábamos, de las calles y plazas llenas de gente. Sigue leyendo ««T». Número 7: El Plan»